Autorretrativismo
¿Qué es el Autorretrativismo?
El Autorretrativismo es un movimiento artístico abierto, creado por el pintor Manuel Antonio Cuevas Vidueiro (Santiago de Cuba, 1997), que entiende el autorretrato como un proceso y no solo como una imagen: usar el propio rostro para dar testimonio de lo que nos pasa a todos.
¿De dónde nace?
Nace de una contradicción: usar el gesto más individual que existe, el autorretrato, para examinar los males colectivos de nuestro tiempo. Lo que podría parecer narcisismo es lo contrario: un intento de que el yo personal se convierta en un yo social, y de que el autorretrato deje de ser espejo para volverse ventana. Su lema es «Crear no es representar, sino testificar.»
¿Por qué mil autorretratos?
Su primera serie, El Testigo, se propone mil autorretratos en diez años, de 2025 a 2035; hoy van 80. La cifra no es una cuestión de cantidad, sino de método: mientras la selfie celebra lo efímero, la serie propone orden y contemplación. Excavando lo bastante hondo en un yo, aparece el nosotros.
¿En qué se diferencia de otros autorretratos?
Hay precedentes de autorretrato en serie, de los diarios visuales de Frida Kahlo a las identidades construidas de Cindy Sherman. Lo propio del Autorretrativismo es su punto de partida: un yo real, no un personaje, puesto al servicio de una pregunta colectiva. Frente a la instantánea perfecta, la obra que se hace despacio; frente al filtro, la crudeza del proceso.
¿Es solo pintura?
No. Nació en la pintura, pero es un campo de investigación abierto, no un estilo cerrado. Se expande hacia la instalación, como las cabinas y los confesionarios, y hacia acciones en el espacio público, como Desde la Ansiedad e Inmovilizado por calidad.
¿Quién puede sumarse?
Quien sienta la necesidad de registrar el flujo de su identidad y convertirlo en obra: pintores, performers, fotógrafos, ilustradores o artistas digitales. No impone una técnica ni un canon, sino un principio.
