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Vidueiro
Dos tramos de cinta amarilla cruzados sobre una pared de hormigón, con el texto «Inmovilizado por calidad».
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Manuel Antonio Cuevas Vidueiro

Inmovilizado por calidad

Año
2026
Técnica
Acción · autorretratos al óleo en el espacio público, cinta y registro diario
Medidas
20 × 20 cm cada autorretrato
Serie
Acciones

En una ciudad que se somete a controles de calidad —líneas cerradas por mejora, trenes sin conductor, ayuda por videollamada, vecinos expulsados por el alquiler—, Vidueiro precinta sus propios autorretratos y los deja envejecer en la calle. ¿Quién decide qué rostro tiene calidad? La acción está en preparación: muy pronto subiremos aquí el registro día a día, el vídeo y el destino de cada autorretrato.

Concepto curatorial

En la industria, «inmovilizado» es la palabra que se pone a la pieza que no ha superado el control: se retira de la cadena, se precinta y se aparta, a la espera de que alguien decida si se repara o se desecha. Vidueiro toma esa etiqueta y la pega sobre su propio rostro.

Pequeños autorretratos al óleo, pintados a mano, se atan a vallas y muros de Madrid cruzados por una cinta amarilla que dice «inmovilizado por calidad», y se quedan a la intemperie. Cada día el artista vuelve, se coloca en el mismo punto y fotografía lo que queda: la lluvia, el sol y los transeúntes deciden el destino de cada cara. Algunos volverán al estudio como restos; otros desaparecerán. Ninguno cuenta para los mil autorretratos del proyecto: son la parte de la producción que no llega a la línea.

La acción sucede en una ciudad que, en el otoño de 2026, se mide a sí misma con la lógica de la calidad. Madrid vive un año de obras de mejora: una línea de metro cerrada durante meses para su renovación, otra con fines de semana sin servicio mientras se prueban trenes automáticos que llevarán a casi el doble de viajeros, máquinas de billetes en las que la ayuda llega por videollamada. La ciudad se optimiza para que circule más gente, más rápido. Al mismo tiempo, muchos de quienes la habitan protestan porque el precio del alquiler los empuja fuera: la eficiencia de los flujos convive con personas que se quedan quietas, inmovilizadas.

Vidueiro, pintor llegado de Santiago de Cuba, conoce bien los controles que deciden quién pasa y quién se queda esperando. Su proyecto, el Autorretrativismo, propone mil autorretratos pintados en diez años en la era del selfie, cuando la imagen de uno mismo se produce por millones y se descarta en segundos. «Inmovilizado por calidad» lleva esa pregunta a la calle —quién decide qué rostro tiene «calidad» y cuál se retira— y responde con lo contrario de la velocidad: una obra lenta, hecha a mano, que se deja envejecer en público y cuyo registro diario convierte el deterioro en testimonio. Crear no es representar, sino testificar.

La imagen del autorretrato precintado sobre la puerta de un tren es una simulación, un gesto imposible: la pieza inmovilizada viaja a toda velocidad. Es la imagen de una ciudad que circula cada vez más deprisa mientras muchos de sus habitantes no consiguen moverse.

Inmovilizado por calidad · Metro Simulación sobre un vídeo de archivo de otro metro: el autorretrato precintado viaja en la puerta de un tren. La acción real se hace en vallas y muros, nunca en trenes.
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